El Señor no deja de maravillarnos por su gran fidelidad. La semana pasada nos avisaron de unos apartamentos que la compañia donde trabaja Ted posee. El precio de un "flat" (asi le dicen a los depas) de dos dormitorios era un poquito mas de lo que nosotros habíamos presupuestado, pero cuando los fuimos a conocer quedamos encantados, asi que no importaba hacerle unos ajustes a los números. Yo estaba feliz de saber que viviríamos en un lugar tan grande y céntrico. Sin embargo, el momento en que pedimos ese flat, la asesora nos llamó a decir que se habían equivocado y que nos dieron los precios incorrectos. Resulta que el lugar que vimos costaba mucho mas! Claro, dije yo, sonaba demasiado hermoso para ser verdad. Qué desilución...
Luego de haber visto tantos sitios, sin encontrar nada, mi fé empezó a debilitar. Ted y yo nos repetíamos constantemente que Dios esta con nosotros, solo es cuestión de esperar. Al siguiente empecé la búsqueda de nuevo. Esta vez encontramos dos lugares que nos llamaron la atención. Ya estabamos listos para firmar un contrato, cuando de repente... La companía de Ted nos llama a decir que apareció un lugar de 1 dormitorio en el mismo edificio donde nos rompieron el corazón la primera vez. Esta mañana lo fuimos a ver y.... es hermoso! Aunque solo tiene un dormitorio, es lo suficientemente amplio para vivir cómodamente. La localidad no tiene comparación y el precio es justo lo que estamos dispuestos a pagar. Estoy tan feliz!!!
Que triste es ver cuán fácil me frustro en momentos de angustia. Mi oración es la del padre del endemoniado, "Jesus, ayuda a mi fé."
viernes, 16 de febrero de 2007
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