jueves, 8 de octubre de 2009

El hábito no hace al monje

Durante las últimas dos semanas, he estado tratando de crear un buen hábito de ejercicios en la mañana. Lo que hago es ir al gimnasio por lo menos 4 días a la semana. Me levanto alrededor de las 6am, salgo del depar a las 6:30 y llego al gimnasio a las 7am para mi clase de aeróbicos que dura aproximadamente 50 minutos. Luego me baño y me cambio allí mismo para salir al trabajo. La oficina me queda 15 minutos caminando desde el gimnasio. Aquí van dos fotos que tomé esta mañana mientras iba rumbo a la oficina:




Mi dulce trabajo no empieza hasta las 10 am, así que yo llego con una hora de anticipación. Me encanta porque a las 9am no hay nadie en mi oficina, así que puedo hacer muchísimas cosas en cuanto a planificación y organización sin distracción alguna. Por ahora me queda perfecto, pero no puedo negar que es difícil levantarse en las mañanas y hay veces que estoy enormemente tentada a quedarme en mi camita calientita. También me da mucha pereza tener que cargar mi mochila del gimnasio conmigo a todas partes. Lo bueno es que vale la pena al final del día porque me siento super productiva. Veamos cuánto dura esto!

No hay comentarios.: